
En Salud en Claro siempre decimos que el cuerpo y la mente hablan el mismo idioma. Si ya estamos cuidando lo que comemos, el siguiente paso es cuidar lo que sentimos.
Vivimos en un mundo que nos pide ir rápido, estar conectados 24/7 y ser productivos a cada segundo. Por eso, hoy queremos poner en claro que el descanso y la gestión del estrés no son un lujo, son una necesidad biológica.
1. La técnica del 4-7-8 (Tu botón de pausa)
Cuando sientas que el ritmo del día te supera, usa tu respiración. Es la herramienta más rápida para calmar el sistema nervioso:
- Inhala por la nariz durante 4 segundos.
- Mantén el aire durante 7 segundos.
- Exhala lentamente por la boca durante 8 segundos. Repite esto 4 veces y notarás cómo tu ritmo cardíaco baja.
2. El poder de los «Micromomentos»
No necesitas irte de retiro a una montaña para desestresarte. La clave está en los pequeños huecos de tu día:
- Tómate el café sin mirar el móvil.
- Camina 5 minutos sintiendo el sol en la cara.
- Cierra los ojos un minuto entre reunión y reunión. Estos «respiros» evitan que el estrés se acumule como una olla a presión.
3. Aprende a decir «Hoy no»
A veces, el mayor generador de estrés es nuestra incapacidad de poner límites. Aprender a decir que no a un compromiso social o a una tarea extra cuando estás agotado es un acto de salud. Tu energía es limitada, cuídala.
Dato en Claro: El estrés crónico afecta tu digestión y tu sueño. Cuidar tu mente es, literalmente, cuidar tu estómago y tu corazón.
Un pequeño reto para ti
Hoy, antes de dormir, deja el móvil fuera de tu alcance 15 minutos antes de cerrar los ojos. Dale a tu mente la oportunidad de desconectar de verdad.
¿Sientes que el estrés afecta tu día a día o has encontrado alguna rutina que te ayude a mantener la calma? ¡Cuéntanos en los comentarios!
