
La salud es un aspecto fundamental de nuestra vida, y los primeros auxilios son habilidades esenciales que todos deberíamos conocer. Sin embargo, a lo largo del tiempo, han surgido numerosos mitos y creencias erróneas sobre cómo actuar en situaciones de emergencia.
Estos mitos pueden poner en riesgo la vida de las personas y dificultar la atención adecuada. En este artículo, desmentimos algunos de los mitos más comunes sobre los primeros auxilios y te ofrecemos información verídica y actualizada para que actúes con confianza y seguridad.
- “Hay que poner algo en la boca de una persona que está teniendo una convulsión”
Uno de los mitos más extendidos es la creencia de que se debe colocar un objeto, como una cuchara o un pañuelo, en la boca de una persona que está sufriendo una convulsión para evitar que “se trague la lengua”.
Esta información es completamente falsa y peligrosa.
Introducir cualquier objeto en la boca puede causar asfixia, obstrucción de las vías respiratorias o lesiones dentales. La lengua no puede ser tragada durante una convulsión. Lo correcto es colocar a la persona de lado, proteger su cabeza y alejar objetos cercanos que puedan causar daño. Solo se debe buscar ayuda médica si la convulsión dura más de cinco minutos o se repite.
- “Si una persona se desmaya, hay que darle de beber agua enseguida”
Muchas personas piensan que, tras un desmayo, lo primero que hay que hacer es dar agua a la persona afectada. Sin embargo, esto puede ser peligroso si la persona aún no ha recuperado completamente la conciencia, ya que podría atragantarse.
La mejor acción es colocar a la persona en posición lateral de seguridad, aflojar la ropa ajustada y asegurarse de que respira normalmente. Solo cuando esté totalmente consciente se le puede ofrecer agua.
- “Para una quemadura, aplica pasta de dientes o mantequilla”
Este mito, heredado de generaciones pasadas, es muy perjudicial. Aplicar pasta de dientes, mantequilla o cualquier remedio casero sobre una quemadura puede agravar la lesión, aumentar el riesgo de infección y dificultar el tratamiento médico posterior.
Lo correcto es enfriar la quemadura con agua corriente durante al menos 10 minutos, sin utilizar hielo, y cubrir la zona con un apósito estéril o paño limpio. Acude al médico si la quemadura es extensa o grave.
- “En caso de hemorragia nasal, hay que inclinar la cabeza hacia atrás”
Inclinar la cabeza hacia atrás ante una hemorragia nasal es un error común. Esta posición puede hacer que la sangre fluya hacia la garganta y sea ingerida o aspirada, provocando náuseas o incluso asfixia.
La forma correcta de actuar es sentar a la persona, inclinar la cabeza ligeramente hacia adelante y presionar suavemente la parte blanda de la nariz durante 10 minutos. Si la hemorragia no cesa, se debe buscar atención médica.
- “Si alguien sufre un paro cardíaco, lo primero es buscar ayuda; luego actuar”
Aunque es vital pedir ayuda, el tiempo es oro en un paro cardíaco. Esperar a que llegue la ayuda sin hacer nada puede ser fatal.
Lo correcto es, primero, comprobar si la persona responde y respira. Si no lo hace, se debe pedir ayuda y empezar inmediatamente las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta la llegada de los servicios de emergencia. Cada minuto cuenta y la intervención temprana puede salvar vidas.

Conclusión
Los primeros auxilios pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte en una emergencia. Desmentir los mitos y aprender las técnicas correctas es responsabilidad de todos. Infórmate, comparte este conocimiento y, si es posible, realiza cursos certificados de primeros auxilios. Recuerda: actuar correctamente es tan importante como actuar rápido.
