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Manchas En Los Dientes En Niños

Manchas en los dientes: ¿por qué tantos niños las tienen?

Clara Serna Muñoz, Universidad de Murcia; Ascensión Vicente Hernández, Universidad de Murcia; Olga Cortés Lillo, Universidad de Murcia; Sonia Guzmán Pina, Universidad de Murcia y Yolanda Martínez Beneyto, Universidad de Murcia

Algunos niños tienen manchas blancas, amarillas o marrones en los dientes. A menudo parecen caries o un problema de higiene. Sin embargo, en algunos casos son la señal de un problema diferente: los defectos del esmalte o hipomineralización del esmalte.

Todavía no sabemos con certeza por qué aparecen. Algunos estudios apuntan a enfermedades o medicamentos durante el embarazo. También podrían influir la prematuridad, el bajo peso al nacer o ciertos problemas de salud en los primeros años de vida.

¿Se pueden prevenir?

Todavía no. Como no conocemos la causa exacta, tampoco sabemos cómo evitar que aparezcan. Lo que sí podemos hacer es detectar el problema a tiempo y actuar para reducir sus consecuencias. Cuanto antes se identifique, más fácil será proteger el diente y evitar daños mayores.

El esmalte es el tejido más duro del cuerpo humano. Sin embargo, tiene una limitación importante: no puede regenerarse. Una vez dañado, no vuelve a formarse.

Cada día, los dientes sufren desgaste. Los ácidos de algunos alimentos y bebidas pueden dañarlos. También influyen las bacterias, un cepillado demasiado fuerte o el hábito de rechinar los dientes.

A todo ello se suma que no todas las personas responden igual. Factores como la alimentación, los hábitos de higiene o la microbiota oral influyen en la velocidad con la que se produce el daño.

Por este motivo, mantener una buena higiene bucal y utilizar flúor sigue siendo fundamental. Estas medidas ayudan a proteger los dientes y retrasan su deterioro, aunque no pueden eliminar completamente el riesgo.

¿Afectan solo a la estética?

Las manchas pueden presentar diferentes colores e intensidades. Algunas son blancas y apenas se perciben, mientras que otras adquieren tonos amarillos o marrones mucho más visibles.

Cuando aparecen en los incisivos, el principal problema suele ser estético. En los molares, en cambio, pueden provocar complicaciones más serias.

En estos dientes, el esmalte contiene menos minerales de lo normal y resulta más frágil. Como consecuencia, soporta peor las fuerzas de la masticación y puede llegar a fracturarse.

Muchos niños con este problema sienten dolor al comer o beber. También les cuesta más cepillarse los dientes. Como consecuencia, la higiene empeora y aumenta el riesgo de caries.

¿Cómo se tratan estos defectos de esmalte?

Lo mejor es actuar desde el momento en que erupciona el diente afectado. El objetivo es protegerlo antes de que aparezcan fracturas o lesiones de caries.

Las primeras medidas incluyen los sellados y otros materiales protectores que ayudan a reforzar la superficie dental. Además de reducir el riesgo de caries, suelen disminuir la sensibilidad, lo que facilita que el niño pueda cepillarse con normalidad. También se recomienda aplicar barnices de flúor para fortalecer el esmalte y mejorar su resistencia frente al desgaste diario.

Cuando el diente ya presenta una fractura o una lesión de caries, es necesario reconstruirlo mediante un empaste. Sin embargo, estos tratamientos suelen ser más dificiles que en dientes sanos, ya que los materiales se adhieren peor a un esmalte con menor contenido mineral.

En los casos más graves puede ser necesaria una corona metálica. No es la opción más estética, pero protege muy bien el diente durante el crecimiento. Más adelante puede sustituirse por otra restauración más discreta.

Las manchas en los dientes delanteros siguen siendo un reto para los odontopediatras. Afortunadamente, la investigación avanza de forma constante y cada vez disponemos de más técnicas para mejorar su aspecto.

Las manchas en los dientes de un niño no siempre son un simple problema estético. En ocasiones constituyen la primera señal de que el esmalte es más vulnerable de lo normal y la diferencia entre un problema leve y uno grave. Detectarlas a tiempo permite actuar antes de que aparezcan caries, fracturas o molestias persistentes. Porque muchos de los problemas dentales que vemos en la edad adulta comienzan, en realidad, durante la infancia. The Conversation

Clara Serna Muñoz, Profesor Ayudante doctor. Estomatología, Universidad de Murcia; Ascensión Vicente Hernández, Profesora Titular de Ortodoncia, Universidad de Murcia; Olga Cortés Lillo, Profesor Contratada Doctor Odontopediatría., Universidad de Murcia; Sonia Guzmán Pina, ODONTOPEDIATRIA, Universidad de Murcia y Yolanda Martínez Beneyto, Profesora Titular de Odontología Preventiva y Comunitaria, Universidad de Murcia

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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